Información de la semilla
Mejoramiento de plantas
El fitomejoramiento es el arte y la ciencia de modificar los rasgos de las plantas para producir las características deseadas. Los fitomejoradores aplican diversas técnicas, desde la simple selección de plantas con características deseables para su propagación hasta técnicas moleculares más complejas. Mediante estas técnicas, los fitomejoradores pueden obtener la mayor cantidad posible de rasgos deseados y eliminar los no deseados en una variedad, de modo que esta pueda satisfacer las diversas necesidades del mercado, como alto rendimiento, buena comercialización, buena calidad y sabor, buena adaptación a diversas condiciones climáticas y buena resistencia o tolerancia a enfermedades.
El fitomejoramiento no es lo mismo que los organismos genéticamente modificados (OGM). Queremos destacar que las variedades que vendemos se obtienen mediante métodos convencionales de cultivo y no son OGM.
Producción de semillas
La producción de semillas es clave para el suministro de semillas de alta calidad. Una vez comercializada una variedad vegetal, los productores de semillas almacenan semillas de las líneas parentales. Aplican diversas medidas para proteger la integridad genética de la semilla madre. Esta se envía posteriormente a una zona de producción adecuada para producir el híbrido comercial o la semilla de polinización abierta (OP), según la especie. Durante la producción comercial de semillas, los productores emplean diversas técnicas, como injertos, emasculación artificial, emasculación mecánica, desratización de plantas fuera de tipo, polinización artificial o por insectos, aislamiento (tiempo y distancia), etc., para garantizar que la polinización se realice únicamente en las plantas de interés.
Procesamiento de semillas
El procesamiento de semillas implica limpiar las muestras de semillas de materiales extraños, secarlas hasta niveles óptimos de humedad, probar su germinación y empaquetarlas en contenedores apropiados para su conservación y distribución.
La limpieza de semillas implica la eliminación de residuos, semillas de baja calidad, infestadas o infectadas y semillas de diferentes especies (malezas).
El secado de semillas implica la reducción del contenido de humedad a los niveles recomendados para el almacenamiento.
Calidad de la semilla
La calidad de las semillas depende de muchos factores, como su pureza física, genética, germinación y vigor. La pureza física de las semillas se determina por la cantidad de material indeseable presente en la semilla pura. Contaminantes como semillas de malezas nocivas, semillas de cultivos no deseados o materia inerte no solo incrementan los costos de producción, sino que también reducen considerablemente la calidad y la cantidad de la cosecha.
Las pruebas de germinación de semillas evalúan su capacidad para producir una planta sana en condiciones ambientales favorables. Las pruebas de germinación se realizan durante un período prescrito en condiciones de laboratorio que garantizan condiciones óptimas de humedad, temperatura y luz. Los requisitos de germinación varían según la especie.
Pureza genética de las semillasIndica la veracidad del tipo. Su mejor evaluación se realiza mediante un ensayo de campo en el que se determina el porcentaje de especies atípicas en el lote de semillas. Con la llegada de los métodos moleculares, se ha incrementado el uso de marcadores moleculares para determinar la pureza genética.
Vigor de las semillas Es la suma total de todas las propiedades de las semillas que, tras la siembra, resultan en una producción rápida y uniforme de plántulas sanas en una amplia gama de entornos, tanto favorables como de estrés. Las pruebas de vigor complementan la información sobre la calidad de las semillas.
Salud de las semillas
Las semillas también pueden contener patógenos vegetales o agentes que pueden causar enfermedades. Estas enfermedades pueden afectar el almacenamiento, el vigor, la germinación, la disponibilidad en el mercado y el rendimiento de la cosecha. Existen muchas maneras de evaluar la salud de las semillas. La más común son las pruebas de incubación. La semilla se pretrata y se siembra en medios especializados, que favorecen el crecimiento del organismo buscado. Posteriormente, las placas se incuban y examinan. Se pueden utilizar pruebas visuales para detectar organismos patógenos en lotes de semillas. También se pueden utilizar pruebas de ADN e inmunoensayos, que buscan la genética de un patógeno.
Tratamiento de semillas
Las semillas se tratan para eliminar algunos organismos patógenos transmitidos por ellas y para proteger el crecimiento de las plántulas después del trasplante. Los fungicidas en polvo pueden proteger las semillas de los organismos transmitidos por el suelo y, a veces, se utilizan para controlar los organismos presentes en la semilla o en su interior. El tratamiento con agua caliente puede eliminar una amplia gama de bacterias, hongos y virus presentes en la semilla o en su interior de muchos cultivos. Para problemas específicos, se pueden utilizar insecticidas en polvo.
